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Equipos rentables para granjas avícolas: en qué invertir y en qué ahorrar

Un presupuesto para equipamiento avícola que sea un 15 o un 20 por ciento más barato puede parecer la opción más obvia. En la práctica, no siempre es el proyecto más económico.

Un comprador puede ahorrar dinero en jaulas, alimentación o ventilación en el momento de la compra, pero luego acabar gastando más durante los próximos años en mano de obra, reparaciones, electricidad, piezas de recambio o sustitución de equipos.

Por eso equipos rentables para granjas avícolas No debe confundirse con el equipamiento avícola de baja calidad.

En el caso de una explotación agrícola comercial, la pregunta más acertada es sencilla:

¿En qué partidas del presupuesto hay que mantener la protección y en cuáles se puede reducir la inversión sin que ello genere problemas operativos más adelante?

La respuesta depende del tamaño de la manada, del gallinero, del clima, de las condiciones laborales, del suministro eléctrico y del grado de automatización que realmente necesite la explotación.

Equipos rentables para granjas avícolas: en qué invertir y en qué ahorrar

1. El coste real es superior al presupuestado por el proveedor

A la hora de comparar dos presupuestos, muchos compradores se fijan primero en el precio total. Antes de hacerlo, conviene comprobar qué incluye realmente cada presupuesto.

¿El precio de la jaula incluye los bebederos de tetina? ¿La alimentación es manual, mediante carrito o totalmente automática? ¿Cómo se retirará el estiércol? ¿Se incluyen los motores y los sistemas de control? ¿Y qué hay de la recogida de huevos y la ventilación?

Dos proveedores pueden denominar su oferta “sistema avícola completo” aunque describan paquetes de equipamiento muy diferentes.

El precio de compra es solo una parte de la inversión.

La mano de obra, la electricidad, el mantenimiento rutinario, las piezas de recambio, el tiempo de inactividad de los equipos y las futuras ampliaciones también influyen en el coste real de explotación de la granja.

Es aquí donde un presupuesto más barato puede acabar convirtiéndose en un proyecto costoso.

2. Empieza por la granja, no por la lista de maquinaria

Normalmente, no recomendaríamos un sistema de jaulas basándonos únicamente en la capacidad para aves.

Una granja de 20 000 nidos situada en una zona de clima templado con mano de obra asequible puede necesitar una configuración muy diferente a la de una granja del mismo tamaño ubicada en una región cálida y húmeda donde es difícil encontrar mano de obra.

Antes de elegir el equipo, deben quedar claras varias condiciones básicas:

  • Tipo de ave y capacidad objetivo
  • Longitud, anchura y altura del gallinero
  • Carcasa abierta, semicerrada o cerrada
  • Temperatura y humedad locales
  • Condiciones relativas al suministro eléctrico y a la alimentación de emergencia
  • Disponibilidad y coste de la mano de obra
  • Futuros planes de expansión

Una vez que estos puntos quedan claros, resulta mucho más fácil decidir qué es lo que se debe automatizar de inmediato y qué se puede añadir más adelante.

Equipos rentables para granjas avícolas: en qué invertir y en qué ahorrar

3. Hay algunas partes de la granja en las que no conviene ahorrar dinero

El control de costes no implica reducir las especificaciones de todos y cada uno de los componentes.

La estructura de la jaula y la protección contra la corrosión son buenos ejemplos.

Los gallineros contienen humedad, estiércol y amoníaco. Por ello, los armazones de las jaulas, las mallas metálicas y el acero expuesto deben presentar una resistencia adecuada a la corrosión, especialmente en entornos húmedos o costeros.

El sistema de hidratación también merece atención.

Una boquilla que gotea continuamente puede parecer un problema menor, pero el exceso de humedad alrededor de las jaulas y el estiércol puede suponer más trabajo de limpieza y mantenimiento. Con el tiempo, un componente tan pequeño puede convertirse en un problema de gestión diario.

La ventilación es otro aspecto en el que una inversión insuficiente puede afectar a todo el proyecto.

En Orientaciones de la FAO sobre la gestión y el alojamiento de las aves de corral destaca que la temperatura, la humedad y la circulación del aire son elementos importantes del entorno avícola, y señala que la producción comercial tiende, por lo general, hacia una mayor mecanización y ventilación automatizada a medida que las explotaciones se hacen más grandes.

En un proyecto en un clima cálido, las jaulas caras dentro de un gallinero mal ventilado no son una combinación rentable.

4. Se puede añadir cierta automatización más adelante

No es necesario instalar todos los sistemas desde el primer día.

En el caso de una granja avícola de menor tamaño, es posible que una cinta transportadora central de huevos no sea la prioridad principal. La granja puede empezar con un método de recogida de huevos más sencillo, dejando al mismo tiempo espacio suficiente y una distribución adecuada para futuras mejoras.

La monitorización avanzada es similar.

Las alarmas remotas y los controles ambientales centralizados resultan útiles para las explotaciones agrícolas más grandes, pero una explotación más pequeña quizá necesite ante todo sistemas fiables de alimentación, abastecimiento de agua, retirada de estiércol y ventilación.

Los equipos de clasificación y envasado de huevos también pueden incorporarse más adelante, cuando la producción diaria de huevos y el canal de venta justifiquen la inversión.

Hay una diferencia importante entre una granja de bajo presupuesto y una granja mal diseñada.

Un buen proyecto de bajo presupuesto sigue dejando margen para ampliarse.

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5. Tipo A o tipo H: ¿cuál es más rentable?

Esta es una de las preguntas más habituales a la hora de planificar una granja avícola comercial.

Una jaula escalonada de tipo A suele requerir una inversión inicial menor y puede funcionar bien en explotaciones agrícolas comerciales pequeñas y medianas.

Además, ofrece a los compradores una mayor flexibilidad en cuanto a la automatización. Las tareas de alimentación, abrevar, gestión del estiércol y recogida de huevos pueden seleccionarse en función del presupuesto real, en lugar de instalarlo todo de una sola vez.

Para las explotaciones agrícolas que necesitan controlar la inversión inicial, una Jaula de capas con estructura en forma de A Por lo tanto, puede ser un punto de partida práctico.

Un sistema de tipo H adopta un enfoque diferente.

Las jaulas están dispuestas verticalmente, lo que permite un aprovechamiento más intensivo del gallinero. Esta opción resulta cada vez más interesante a medida que aumenta la capacidad de aves y la explotación depende en mayor medida de los sistemas automáticos de alimentación, abrevadero, retirada de estiércol y recogida de huevos.

En el caso de las explotaciones avícolas comerciales de tamaño mediano y grande, un Sistema automático de jaula por capas tipo H puede integrar estas operaciones en un único diseño de instalación.

Ninguno de los dos sistemas es automáticamente mejor.

Si se dispone de terreno, la mano de obra es asequible y la densidad máxima de ganado no es una prioridad, el tipo A puede ofrecer un equilibrio razonable entre la inversión inicial y la explotación.

En el caso de una gran explotación intensiva, el modelo tipo H puede justificar una inversión inicial mayor, ya que la aprovechamiento del espacio y la automatización cobran mayor importancia.

La verdadera pregunta no es:

“¿Qué jaula es más barata?”

Es:

“¿Qué sistema se adapta mejor al funcionamiento real de esta explotación agrícola?”

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6. El clima y la electricidad pueden cambiar la respuesta

No se debe limitar a copiar la misma lista de equipamiento de un país a otro.

En el sudeste asiático, las altas temperaturas y la elevada humedad hacen que la ventilación, la protección contra la corrosión y la gestión del estiércol cobren especial importancia.

En Oriente Medio, las elevadas temperaturas del verano pueden hacer que la capacidad de refrigeración y el flujo de aire sean aspectos fundamentales en el diseño de las naves avícolas.

Algunos proyectos africanos se enfrentan a un problema diferente: la inestabilidad del suministro eléctrico.

Una granja altamente automatizada que carezca de un sistema de suministro eléctrico de emergencia fiable puede generar riesgos operativos cuando los equipos de ventilación, alimentación o retirada de estiércol dependan de motores y controladores.

En estos casos, aumentar el nivel de automatización no es necesariamente la mejor decisión.

El suministro eléctrico, la generación de reserva y el funcionamiento en caso de emergencia deben tenerse en cuenta junto con la configuración de los equipos.

Por eso es importante analizar las condiciones climáticas y las infraestructuras locales antes de elaborar el presupuesto definitivo.

7. Un buen diseño del sistema puede suponer un ahorro mayor que un componente más barato

Otro error habitual es comprar cada sistema por separado.

Un comprador puede adquirir las jaulas a un proveedor, los ventiladores a otro y el equipo de alimentación a un tercero, y luego intentar que todo encaje durante la instalación.

A veces funciona.

A veces, el gallinero ya está construido antes de que se confirme la distribución definitiva de las jaulas.

Entonces empiezan los problemas.

Es posible que los pasillos sean demasiado estrechos. El espacio libre para el equipo puede ser insuficiente. Quizá sea necesario cambiar la posición de los ventiladores. Es posible que las cintas transportadoras de huevos o estiércol no dispongan de suficiente espacio para su instalación.

Estos cambios suponen un gasto, aunque cada equipo se haya comprado a buen precio.

Por lo general, es mejor acordar conjuntamente la disposición del gallinero, la distribución de las jaulas, la alimentación, el abastecimiento de agua, la retirada de estiércol, la recogida de huevos y la ventilación antes de que finalice la construcción.

Modificar un plano es relativamente fácil. Modificar un gallinero ya construido, en cambio, no lo es.

Equipos rentables para granjas avícolas: en qué invertir y en qué ahorrar

8. Invertir donde el fallo afecta a la producción

No existe una única configuración de granja avícola que sea la más económica y que funcione en todas partes.

En el caso de un proyecto concreto, la decisión más acertada podría ser optar por jaulas de tipo A con sistema automático de alimentación y abreviadero, y añadir la recogida de huevos en una ampliación posterior.

En el caso de otro proyecto, un sistema de tipo H altamente automatizado podría resultar más rentable a lo largo de la vida útil de la granja, ya que reduce el trabajo manual diario y permite una mayor capacidad.

En Guangxing, la información inicial útil para un nuevo proyecto avícola suele ser sencilla:

tipo de ave + capacidad prevista + dimensiones del gallinero + país del proyecto + nivel de automatización requerido.

Con estos datos, es posible adaptar el equipo a las características concretas de la obra, en lugar de seleccionarlo de una lista de productos estándar.

Ese es el significado práctico de equipos rentables para granjas avícolas.

No escatimes en gastos cuando un fallo en los equipos pueda interrumpir la producción diaria.

Salvo en los casos en que un sistema pueda simplificarse de forma segura, implantarse por fases o actualizarse a medida que la explotación agrícola crezca.

El objetivo no es construir la granja avícola más barata.

Es para evitar pagar dos veces por el mismo problema.

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